EDITORIAL


Tres años después, parece que algunos actores políticos no han entendido nada, y quienes promueven las peligrosas ideas del comunismo mariateguista vuelven a poner en jaque a las instituciones democráticas, aquellas que le han costado tanto al país.
La falta de medicinas, la ausencia de empleo y confrontar con todas las organizaciones políticas del país son parte de las causas del problema que hoy estamos viviendo.
Es importante el acercamiento, dejar el sectarismo y la confrontación. Al país le urge un gran acuerdo nacional.
La infancia es una de las etapas más importantes en la vida de todo ser humano. En esta se consolidan las bases para la conformación de la personalidad del individuo y descubrimos el mundo que nos rodea.
Como dijo la afamada escritora y educadora chilena Gabriela Mistral: “Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar. Los niños no pueden, ahora es el momento, sus huesos están en formación, su sangre también lo está y sus sentidos se están desarrollando. A ellos no podemos contestarles mañana, debemos hacerlo hoy”.
A lo largo de la historia se ha discutido mucho sobre el significado real de la libertad. Podemos entenderla como la capacidad de los individuos de orientar su voluntad hacia el desarrollo de su proyecto de vida, teniendo como única restricción la libertad del resto.
Estas semanas, en las que tanto énfasis hemos hecho sobre la gesta libertaria del 24 de mayo de 1822, mantengamos el compromiso por defender, promover y proteger la libertad como un valor supremo. Que nada ni nadie nos arrebate este precioso valor.
Este mes de mayo es particularmente especial. Recordaremos los 200 años de nuestra independencia de la colonia española. Esta fecha debe invitarnos a revisar lo que hemos superado, y reflexionar sobre lo que nos falta por hacer. Hemos construido con esfuerzo y muchísimo sacrificio a nuestro Estado – Nación, y cada día debemos trabajar por fortalecer su institucionalidad democrática. Este es uno de nuestros principales retos, que tomará tiempo y cuya atención es una tarea importante y pendiente.
La comunicación social siempre jugará un rol importantísimo para nuestras sociedades. Por esta razón, los Estados deben crear las condiciones necesarias para garantizar, promover y proteger a los trabajadores de la comunicación, y dotarle a la sociedad de fuentes de información plurales. Construyamos una sociedad apegada al respeto a los derechos humanos en materia de comunicación y libre expresión. Mi saludo y abrazo fraterno a todos los trabajadores de la comunicación social.
De acuerdo con el último estudio del Latin American Public Opinion Project, realizado por la Universidad de Vanderbilt, la confianza interpersonal en el Ecuador registra sus niveles más bajos desde el año 2004. Es la primera vez que más del 50% de los ecuatorianos desconfía de la gente de su entorno inmediato, evidenciando que el tejido social en nuestro país está atravesando una severa crisis. A las autoridades se les acaba el tiempo para tomar decisiones encaminadas a la búsqueda del bien común. El país no aguanta más desidia ni la normalización de la violencia.
Los conflictos, la pandemia y la situación económica están poniendo a prueba al multilateralismo. La historia nos ha demostrado con absoluta claridad su importancia para reducir los conflictos y brindar asistencia a diferentes países. El sistema internacional que nació en 1945 se encuentra en una fase de transición, pero debemos trabajar para que este se fortalezca, permita profundizar la cooperación y así continuar en el camino hacia unas instituciones internacionales sólidas que permitan mantener la paz.
Una vez más, los acuerdos oscuros, la componenda, la viveza criolla se burlan de la justicia, y abusan del poder para manejar el derecho a su conveniencia. ¿Qué debatirán en las aulas de las facultades de Derecho en el Ecuador? ¿Cómo se podrá insistir en la necesidad de fortalecer la institucionalidad ante acciones que echan por la borda las enseñanzas sobre el imperio de la ley?
La Asamblea Nacional se encuentra estancada, sin capacidad de respuesta para continuar con el cumplimiento de sus funciones. No solo el diálogo entre diferentes actores políticos ha perdido efectividad, también su capacidad de gestión se ha visto comprometida por una disputa innecesaria e inútil. Los principales afectados son el propio poder legislativo y el pueblo ecuatoriano.

El deporte se ha convertido en el mejor ejemplo que tenemos los ecuatorianos para saber que el esfuerzo, la disciplina y el trabajo en equipo rinden sus frutos.
Gracias al esfuerzo de nuestros jugadores, y la dirección del técnico Gustavo Alfaro, la selección cumple con una campaña histórica, ya que nunca habíamos clasificado con un equipo tan joven, que promete ser la generación dorada de nuestro fútbol.
Que el legado de nuestros héroes deportivos nos permita allanar el camino para hacer de nuestro Ecuador un mejor lugar para todos.

Es muy pronto para afirmar que América Latina se vuelca nuevamente a los gobiernos de izquierda. Pero por lo que podemos apreciar en los discursos de Boric y Petro, es que las dictaduras venezolana y nicaragüense se están quedando solas.
El jueves 10 de marzo, entre “gallos y medianoche”, 99 asambleístas confundieron los delitos políticos susceptibles de una amnistía con algunos delitos comunes. Con su voto, permitieron que varios delincuentes que azotaron a Quito y sus habitantes por 9 días hoy se conviertan en mártires de la lucha política. Dejaron en claro que la componenda y el acuerdo bajo la mesa son más importantes que 11 fallecidos, 1507 heridos y 822 millones de dólares en pérdidas económicas de comercios, fábricas, sembríos, y de la industria láctea.
El pasado 8 de marzo fue una fecha para reflexionar sobre la discriminación y desigualdad que aún sufren las mujeres. En el futuro, no debe ser una fecha para celebrar, ya que representa el sacrificio de quienes nos antecedieron buscando mejores condiciones de vida para ellas y sus familias.
Los Objetivos del Desarrollo Sostenible buscan la igualdad de género y la reducción de desigualdades. Trabajemos no solo por cumplirlos, actuemos por no defraudar a las niñas, adolescentes y mujeres del Ecuador.

Razones para recordar este día, sobran en el mundo actual. En los dos últimos años la deforestación creció en todo el planeta. Solo entre Colombia, Brasil, Bolivia y Perú, se perdieron 2 millones 338 mil hectáreas de bosques, la mitad del registro mundial correspondiente a 2021.
Sin duda, hay tareas pendientes y urgentes para cuidar de la naturaleza. Que este 3 de marzo no solo sea una fecha para recordar, que también nos permita tomar conciencia y actuar.
Dos años después, otra vez se vivirá con intensidad el carnaval en el país. Esta fiesta ha sido esperada por muchos ecuatorianos, pero debemos tener en cuenta que aun no hemos superado la pandemia.
No podemos repetir los errores del mes de diciembre de 2021. Disfrutemos del feriado, de nuestra familia, de nuestra gastronomía y de nuestro país. Pero hagámoslo con responsabilidad. No nos relajemos frente al Covid19.
Lamentablemente, muchos gobiernos han considerado a los fondos del IESS como la principal fuente de liquidez para el Estado. Esto ha generado un déficit actuarial del que se sabe poco, pero se especula mucho. Se debe quitar al Estado la capacidad de direccionar la gestión de los recursos del IESS, hay que garantizar que los representantes de afiliados y jubilados puedan dirigir el directorio de esta institución, y hay que prohibir a sus administradores realizar inversiones financieras en activos de alto riesgo.
La solidaridad con los afectados por el aluvión en Quito y por el desbordamiento de los ríos Quindigua, Pilaló y San Pablo en Cotopaxi nos demuestra que nuestra gente se conduele por la adversidad de su prójimo y actúa en su favor.
No olvidemos que el hambre no tiene fecha de caducidad. Continuemos apoyando a los afectados en Quito y Cotopaxi. Aportemos para mitigar en algo sus dificultades, y así reconstruir una parte de nuestro tejido social.

Nuestra capital se ha vuelto una ciudad nostálgica. Parece que en el estado de animo de los capitalinos se encuentra una mezcla de desazón, falta de confianza y una marcada añoranza por lo que hace algunos años conocíamos como la carita de Dios.
El espacio público se encuentra descuidado, lo que le impide a la ciudadanía ocuparlo, provocando que el tejido social no pueda ser reestructurado.

Ojalá que en estas horas en las que el mundo mira en dirección al Mar Negro pueda existir un golpe de timón, y así evitar un nuevo conflicto en el que sufren hijos, padres, madres y hermanos.
La estabilidad y la paz del planeta están nuevamente pendiendo de un hilo.
Es evidente que todos flexibilizamos las medidas de bioseguridad en las festividades de navidad y fin de año, lo que ha producido 42.000 nuevos contagios de COVID en la segunda semana enero, siendo esta la cifra más alta desde inicios de la pandemia. Tengamos en cuenta que cada vez falta menos para poder abrazarnos nuevamente, reunirnos y retomar nuestras vidas con normalidad. Hasta eso, no olvidemos tres cosas: Vacunarnos, usar mascarilla y cumplir con los protocolos de bioseguridad.
El 10 de enero, Daniel Ortega asumió nuevamente la presidencia de Nicaragua, después de un controvertido proceso electoral. Diferentes actores políticos latinoamericanos han tomado una posición en contra del gobierno nicaragüense. Es necesario que los demócratas del continente levanten su voz contra un gobierno que rememora los momentos más oscuros del totalitarismo del siglo XX.

En el 2021 se presentaron 5 proyectos de ley encaminados a cambiar la norma vigente. Después de un amplio debate en la Comisión de Relaciones Internacionales, mismo que incluyó 39 comparecencias, una nueva Ley de Comunicación está lista para ser tratada en primer debate.